Los miserables es una novela de Victor Hugo publicada en 1862, escrita en buena parte durante su exilio en Guernesey. Sigue durante casi veinte años la vida de Jean Valjean, un presidiario liberado que intenta convertirse en un hombre honrado en una sociedad que no se lo permite, y a través de él retrata la Francia de la Restauración y de la monarquía de Julio: la miseria urbana, la prostitución, el trabajo infantil, el sistema penal, los conventos, las alcantarillas de París y la insurrección republicana de junio de 1832. Se compone de cinco partes.
RESUMEN POR CAPÍTULOS
Primera parte, Fantine (libros 1-3): el obispo y los candelabros
Jean Valjean sale del penal de Tolón tras diecinueve años de condena, cinco por robar un pan para los hijos de su hermana y catorce añadidos por sus intentos de fuga, con un pasaporte amarillo que lo señala como expresidiario. Ninguna posada lo admite. Lo recibe monseñor Myriel, obispo de Digne, un hombre que ha convertido su palacio en hospital y vive de casi nada; le da de cenar y una cama. Valjean roba de noche los cubiertos de plata y es detenido a la mañana siguiente; cuando los gendarmes lo llevan de vuelta, el obispo declara que se los regaló y le añade los dos candelabros de plata, y le dice al oído que con eso ha comprado su alma para el bien. Valjean, desconcertado, roba aún una moneda a un niño saboyano, Petit-Gervais, y esa mezquindad última es la que lo quiebra: llora por primera vez en veinte años. Mientras tanto, en París, Fantine, una obrera joven y abandonada por el estudiante Tholomyès, deja a su hija Cosette al cuidado de los Thénardier, taberneros de Montfermeil, y se va a buscar trabajo a su pueblo.
Primera parte, Fantine (libros 4-8): Champmathieu
El pueblo es Montreuil-sur-Mer, y su prosperidad la ha creado un industrial misterioso llamado señor Madeleine, que ha inventado un procedimiento para fabricar abalorios de azabache, paga bien, construye escuelas y hospitales, y ha sido nombrado alcalde: es Jean Valjean. Fantine trabaja en su fábrica hasta que la despiden por tener una hija natural; para pagar las mensualidades que los Thénardier inflan sin descanso, vende su pelo, sus dos incisivos y finalmente se prostituye. Detenida por el inspector Javert, un policía nacido en la cárcel que cree en la ley como en un dogma, es salvada por Madeleine, que la ingresa en la enfermería y promete traerle a su hija. Javert, que ha sospechado del alcalde desde el día en que lo vio levantar un carro con la espalda, lo denuncia a París; poco después se presenta a pedirle su destitución, avergonzado, porque el verdadero Jean Valjean ha sido detenido en Arras. El acusado es un pobre hombre llamado Champmathieu que no entiende de qué le hablan. Valjean pasa una noche entera debatiéndose y a la mañana siguiente entra en la sala del tribunal y declara quién es. Vuelve a Montreuil, llega a tiempo de que Fantine muera creyendo ver a su hija, y es detenido.
Segunda parte, Cosette: el convento
Valjean se fuga del penal simulando ahogarse durante una maniobra en el puerto de Tolón. En la Nochebuena de 1823 aparece en el bosque de Montfermeil, donde encuentra a Cosette, de ocho años, descalza y aterrada, cargando un cubo de agua más grande que ella; le compra la muñeca del escaparate, paga a los Thénardier mil quinientos francos y se la lleva. Se esconden en un caserón ruinoso de París, la casa Gorbeau, hasta que Javert los localiza; la persecución nocturna por las calles termina con Valjean escalando un muro con la niña a la espalda y cayendo en el huerto del convento de Petit-Picpus. Allí lo reconoce el jardinero Fauchelevent, un hombre al que salvó la vida años atrás, y que lo hace pasar por su hermano. Valjean se convierte en jardinero y Cosette en pensionista: pasan cinco años dentro del convento, el único lugar de Francia donde nadie los busca.
Tercera parte, Marius: los amigos del ABC
Marius Pontmercy, hijo de un coronel del Imperio y criado por su abuelo monárquico Gillenormand, descubre la historia de su padre, se pelea con el abuelo y se marcha de casa a vivir en la miseria mientras estudia derecho. Se relaciona con el grupo de estudiantes republicanos de los Amigos del ABC (Enjolras, el jefe de una pureza glacial, Combeferre, Courfeyrac y el borracho Grantaire), y se enamora de una muchacha que ve pasear en el jardín de Luxemburgo con su padre, sin saber que son Cosette y Valjean. Vive pared con pared con una familia miserable, los Jondrette, que en realidad son los Thénardier arruinados; su hija mayor, Éponine, está enamorada de Marius. Thénardier prepara una trampa para secuestrar y desangrar al «señor Leblanc» que da limosnas a su familia, y Marius, escondido detrás del tabique, reconoce al padre de su amada; avisa a la policía y aparece Javert. Valjean escapa por la ventana en el último momento.
Cuarta parte, La barricada: junio de 1832
Éponine encuentra a Cosette para Marius y los dos jóvenes se declaran en el jardín de la casa de la calle Plumet. Valjean, que ha visto una carta en el papel secante, decide llevarse a Cosette a Inglaterra. Gavroche, el hijo de los Thénardier abandonado en la calle, vive dentro de un elefante de yeso en la plaza de la Bastilla y colabora con los republicanos. El entierro del general Lamarque desencadena la insurrección: se levantan barricadas en el barrio de Saint-Denis y los Amigos del ABC fortifican la calle de la Chanvrerie, delante de la taberna de Corinto. Éponine, disfrazada de muchacho, atrae a Marius a la barricada porque prefiere que mueran juntos, y muere al detener con su propia mano el disparo que iba dirigido a él, pidiéndole a cambio un beso en la frente cuando esté muerta. Valjean, que ha interceptado la carta de despedida de Marius, va a la barricada. Los insurgentes han capturado a Javert como espía y Valjean pide encargarse de él: lo lleva a un callejón, corta sus ligaduras y lo deja marchar, disparando un tiro al aire. Gavroche muere cantando mientras recoge cartuchos de las cartucheras de los muertos delante de la barricada. Al amanecer la tropa asalta la posición, mueren todos y Valjean carga a Marius, inconsciente y gravemente herido, y desaparece con él por una boca de alcantarilla.
Quinta parte, Jean Valjean: las alcantarillas y la muerte
La travesía del subsuelo de París, con el herido a hombros, dura horas y termina en un tramo de arenas movedizas y en una reja cerrada. Al otro lado está Thénardier, escondido allí, que le abre creyendo que huye de un asesinato y le arranca un jirón del abrigo de Marius como futura prueba de chantaje. Fuera espera Javert. Valjean pide dos favores: dejar al herido en casa de su abuelo y subir un momento a la suya; Javert lo lleva y luego, en el parapeto del Sena, junto al Châtelet, se enfrenta por primera vez a un caso que su idea del deber no puede resolver, el criminal justo, y se arroja al agua. Marius, recuperado y reconciliado con Gillenormand, se casa con Cosette. Valjean confiesa a su yerno que es un expresidiario y se retira de sus vidas; Marius, que lo cree además un asesino, acepta el alejamiento y Cosette obedece con dolor. El anciano se apaga solo en su habitación de la calle del Hombre Armado. Thénardier acude a vender a Marius el secreto de la identidad del hombre que salvó su vida y, sin saberlo, le entrega la verdad completa junto con el jirón de tela que él mismo llevaba. Marius y Cosette llegan a tiempo de la agonía: Valjean muere feliz, sin más luz en la habitación que los dos candelabros de plata del obispo de Digne.