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Sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, recordar e interpretar la información de manera que respalde lo que ya se cree. No es un defecto de las personas poco informadas ni un vicio que se corrija con esfuerzo: es una regularidad de la cognición humana documentada en experimentos desde los años sesenta, que opera sin conciencia de estar operando y que afecta con la misma fuerza a expertos y a legos, con la particularidad de que en los expertos suele producir errores más difíciles de detectar porque vienen mejor argumentados.

La primera descripción clara es muy anterior a la psicología experimental. Francis Bacon la formuló en el Novum Organum (1620) como uno de los ídolos de la mente: el entendimiento humano, escribió, una vez ha adoptado una opinión, atrae todo lo demás para apoyarla, y aunque encuentre más fuerza y número en los casos contrarios, los desprecia o los aparta mediante distinciones. La formulación experimental llegó con Peter Wason, que en 1960 planteó a sus sujetos una tarea de descubrimiento de reglas y observó que casi todos proponían ejemplos que encajaban con su hipótesis en lugar de intentar refutarla; en 1966 diseñó la tarea de selección que lleva su nombre, en la que la inmensa mayoría de los participantes elige comprobar los casos que confirmarían la regla en vez de los que podrían falsarla, aunque la lógica exija lo contrario.

Portada del Novum Organum de Francis Bacon, con un barco atravesando las columnas de Hércules
Fig. 1 Portada del Novum Organum (1620), con el navío que atraviesa las columnas de Hércules y el lema «muchos pasarán y el conocimiento crecerá». En ese libro Bacon describió el sesgo de confirmación con una precisión que los experimentos no han mejorado en cuatro siglos, y propuso como remedio el método: no confiar en la mente sino en un procedimiento que la corrija.Portada del «Novum Organum» de Francis Bacon · 1620 · Dominio público · Wikimedia Commons

El sesgo actúa en cuatro momentos distintos, y distinguirlos ayuda a entender por qué es tan difícil de neutralizar. En la búsqueda, lleva a formular preguntas cuya respuesta afirmativa confirma la hipótesis y a consultar fuentes previsiblemente favorables. En la interpretación, hace que la evidencia ambigua se lea como apoyo, y —efecto más inquietante— que la misma evidencia mixta refuerce las posiciones contrarias de dos personas que la examinan, fenómeno llamado polarización de actitudes que se documentó por primera vez con datos sobre la pena de muerte. En la memoria, favorece el recuerdo selectivo de los casos que encajan. Y en la evaluación de la fuente, produce un doble estándar: los estudios que contradicen lo que se cree reciben un escrutinio metodológico mucho más severo que los que lo confirman, y el escrutinio severo es en sí mismo legítimo, lo que hace que el sesgo se disfrace de rigor.

En investigación, sus efectos son bien conocidos y tienen nombre propio. El sesgo de publicación hace que los resultados negativos se publiquen menos, con lo que la literatura acumulada sobrestima los efectos. El HARKing consiste en formular la hipótesis después de ver los datos y presentarla como previa. El p-hacking consiste en probar variantes de análisis hasta que alguna alcance la significación. Ninguna de esas prácticas requiere mala fe: bastan un investigador convencido de su hipótesis y un conjunto de decisiones analíticas razonables tomadas una tras otra. La respuesta institucional ha ido en la dirección correcta —registro previo de hipótesis y análisis, informes de resultados aceptados antes de conocerlos, publicación obligatoria de datos, replicación sistemática— y su lógica es la de Bacon: no pedir a los investigadores que sean imparciales, sino diseñar un procedimiento en el que la parcialidad no pueda actuar.

Fuera del laboratorio, el sesgo explica bastante de lo que se atribuye a la mala fe. En medicina, la impresión diagnóstica inicial condiciona qué pruebas se piden y cómo se leen, y de ahí los protocolos de diagnóstico diferencial, que obligan a formular explícitamente las alternativas. En investigación policial y forense, el conocimiento del sospechoso contamina la interpretación de indicios ambiguos, y por eso se recomiendan procedimientos ciegos en las ruedas de reconocimiento y en el análisis de muestras. En la evaluación de personal, la primera impresión determina qué se pregunta en el resto de la entrevista. Y en el consumo de información, el efecto se combina con la selección algorítmica: los sistemas de recomendación optimizan la permanencia, y el contenido que confirma lo que uno ya piensa retiene mejor, de modo que el sesgo individual y el incentivo comercial apuntan en la misma dirección. Conviene precisar, eso sí, que la evidencia empírica sobre las burbujas de filtro es más matizada de lo que sugiere el término: varios estudios encuentran que los consumidores de noticias en línea están expuestos a más diversidad de fuentes que los de medios tradicionales, y que el problema principal no es la falta de exposición a la opinión contraria sino la interpretación hostil de esa exposición.

Sobre los remedios, la investigación es menos optimista de lo que a nadie le gustaría. Informar a alguien de la existencia del sesgo no lo reduce, y advertir de él puede aumentar la confianza en el propio juicio. Lo que sí funciona, con efectos modestos pero medibles, son procedimientos externos: obligarse a enumerar por escrito las razones por las que la propia conclusión podría ser errónea —la técnica de «considerar lo contrario»—, asignar formalmente a alguien el papel de argumentar en contra, someter la decisión a un grupo con intereses divergentes, y sobre todo fijar de antemano qué observación se aceptaría como refutación. Esa última es la más potente y la más incómoda, porque exige responder antes de mirar a la pregunta que el sesgo de confirmación está diseñado para evitar: qué haría falta para que yo estuviera equivocado.

FalaciasNavaja de OccamHipótesis nulaSesgo de selecciónEfecto Hawthorne

Sarasola, Josemari (2026). "Sesgo de confirmación". Ikusmira. Recuperado de https://ikusmira.org/p/sesgo-de-confirmacion/

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