
Para ilustrar el concepto de mejora continua y sus implicaciones, vamos a examinar la figura de arriba, donde los lanzamientos a diana pueden ser considerados como resultados de un proceso. El proceso de la figura superior sería considerado correcto desde el punto de vista de la calidad orientada a producto o resultado ya que se ha dado en la diana, pero no así desde la perspectiva de la calidad orientada a procesos, desde la que se consideraría que hay mucho que mejorar. De hecho, puede decirse que dar en la diana ha sido producto de la casualidad. Es en este tipo de procesos donde la mejora continua tiene mucho que decir y resolver, para reducir la variabilidad. En cambio, el proceso de la figura inferior sería inadecuado desde la perspectiva de la calidad orientada a resultado, pero bastante adecuado desde la calidad orientada a proceso, ya que con solo una pequeña corrección se obtendríaa como resultado un proceso bastante óptimo. Aquí un pequeño esfuerzo en mejora continua daría como resultado un proceso cerca del óptimo.